Alfredo Estéfano Di Stéfano Laulhé, probablemente uno de los mejores jugadores de fútbol de la historia, y, desde luego, baluarte y estandarte del Real Madrid, nació el 4 de julio de 1926 en el bonaerense barrio de Barracas. Siendo el mayor de tres hermanos, su padre, ex-jugador del River Plate (1910/1912), supo inculcar su pasión por el fútbol en su primogénito, de manera que, a los siete años, la “saeta rubia” jugó en su primer equipo, el Sportivo de Barracas, para fichar, ya con quince años, en las categorías inferiores del River Plate.
En 1943 debutaría con el primer equipo ante el San Lorenzo de Almagro. Durante esos años DiStefano jugaba indistintamente con la Cuarta, Tercera y en la Reserva del River, además de participar en partidos amistosos con el primer equipo. Para el Campeonato Nacional de 1946, Di Stéfano fue cedido en calidad de préstamo al Huracán en donde sumaría diez goles en veinticinco partidos. El 21 de julio de 1946, Di Stéfano anotaría el gol más rápido de la historia del Campeonato Argentino de Primera División, cuando marcó el único gol de Huracán a solo 8 segundos de comenzado el encuentro contra el River Plate, al final los locales ganarían por 3 a 1. En noviembre de 1946, faltando cuatro partidos para el término del campeonato, volvería al River Plate. En 1947 comenzaría, podríamos decir, oficialmente, su carrera de éxito, tras proclamarse por un lado campeón de Sudamérica con la casaca albiceleste, en Guayaquil, cediendo tan sólo un empate ante la selección chilena, y, por otro, máximo goleador de la liga con un total 27. La entonces delantera del River, más conocida como La Eléctrica, la formaban: Hugo Reyes, José Moreno, Alfredo Di Stéfano, Angel Labruna y Félix Loustau. El periodista Roberto Neuberger le colocó el apodo de Saeta Rubia. Su carrera despegaba y Colombia estaba esperando. En 1948 comenzó con la suspensión del campeonato argentino a causa de una huelga, que, a pesar de solucionarse, ocasionó un relativo éxodo de jugadores a las ligas vecinas ante las tentadoras proposiciones económicas de las que eran objeto. Di Stefano aceptaría la oferta de la “pirata” liga colombiana (que no contaba con el apoyo de la FIFA) fichando por el Millonarios de Bogotá (a pesar de que el River pretendía venderlo al Torino). En su debut marcaría en dos oportunidades. Di Stefano brillaba con luz propia. Consiguió con ellos 3 campeonatos (en la mejor racha hasta el momento del equipo colombiano) anotando 267 goles en 294 partidos en el transcurso de tres años...y que, a pesar de todo, no dejaron de ser...desde la perspectiva de los años...su definitivo puente hacia Europa, y hacia el Real Madrid. En 1951, El Real Madrid derrotó al Millonarios por 2 goles a 1, en la Pequeña Copa del Mundo de Caracas; este hecho propiciaría la invitación que el Real Madrid le haría al combinado colombiano para disputar un triangular en homenaje a sus bodas de oro. En marzo de 1952, el Ballet Azul, como también se le conocía al Millonarios, ganaría la Copa de Oro en homenaje a los 50 años del Real Madrid, al que derrotaron por 4 goles a 2, y en donde Di Stéfano anotaría en dos oportunidades, siendo elegido como el mejor jugador del torneo....había conseguido hacerse con la exigente afición madridista (y española en general) Desde ese momento, el fichaje de Alfredo Di Stéfano se convirtió en el objetivo común (y nuevo objeto de competición) entre el Real Madrid y el Barcelona. El conjunto blaugrana fue más rápido negociando la compra de Di Stéfano con River Plate, dueño del traspaso, de manera que el argentino llegó a la ciudad condal en mayo de 1953. Di Stéfano llegó a entrenar un par de días con el plantel del Barça hasta que le fue prohibido por la Delegación Nacional de Deportes, que llevaba el caso de la reclamación por parte del Real Madrid. Empujados por la celeridad de los acontecimientos, los directivos del FC Barcelona ficharon al bonaerense, ajenos al hecho de que el Madrid ya había arreglado su traspaso con el Millonarios por el tiempo restante del préstamo que los colombianos acordaron anteriormente con el River Plate (hasta 1954). La situación era tan tensa y desfavorable para todos los implicados que el Barcelona estuvo a punto de vender a Di Stéfano a la Juventus de Turín. La Delegación tomó entonces la salomónica decisión de que el futbolista jugara una temporada con cada uno, acuerdo que el Barcelona no aceptó; finalmente desistiría y el Real Madrid se haría con el que sería el mejor fichaje de su historia, asumiendo, el porte de los gastos económicos derivados del intento del club catalán por fichar al jugador, 4.400.000 pesetas (de la época, años 50) en total.
El 23 de septiembre de 1953, Di Stéfano fue presentado como jugador del Real Madrid en un partido amistoso contra el Nancy francés, partido en donde anotaría su primer gol con el equipo merengue (a pesar de que su equipo finalmente perdiera 2-4 contra los galos) Junto al argentino se alinearon Cosme, Gabriel Alonso, Muñoz, Serrano, Arsuaga, Mársal, Sobrado, Atienza, Seoane y Campa. Debutaría oficialmente en el tercer partido de la Liga 1953-54 contra el Santander, el 27 de septiembre de 1953, partido que el conjunto merengue ganaría por 4 a 1 y en el que Di Stéfano se haría nuevamente notar en el marcador. Esa temporada, el Real Madrid ganaría su primera Liga desde 1933, con Di Stéfano presente en todos los partidos desde su debut y con 27 goles en su cuenta personal, convirtiéndose así en el máximo goleador del campeonato; la delantera la formaron: Joseíto, Olsen, Di Stéfano, Molowny y Gento. Sería el comienzo de una trayectoria triunfal, en la que, a nivel nacional obtuvo ocho ligas (53-54, 54-55, 56-57, 57-58, 60-61, 61-62, 62-63, y 63-64) y una Copa de España (temporada 61-62), consiguiendo en cinco ocasiones ser el máximo anotador del campeonato español. Nacía la leyenda blanca.
En junio de 1955, debutaría en competiciones internacionales, adjudicándose la Copa Latina en París, en donde el Madrid derrotó al Stade Reims por 2 a 0 en la final. Ese mismo año se presentaría una nueva competición internacional: la Copa de Campeones de Europa. El 8 de septiembre de 1955, el Real Madrid se estrenó en la Copa de Europa, en el estadio de Charmilles de Ginebra ante 40.000 espectadores, con un triunfo ante el Servette suizo por 2 a 0. El 13 de junio de 1956, el Madrid ganaría la primera final de la Copa de Europa, en el estadio del Parque de los Príncipes de París contra el Stade Reims con un resultado final de 4 a 3 tras una recordada y emocionante prórroga; ese día, el conjunto blanco formó con: Alonso; Atienza, Marquitos, Lesmes; Muñoz, Zárraga; Joseíto, Marsal, Di Stéfano, Rial y Gento.
De esta manera, y repasando la historia, nos encontramos con que Di Stefano “proporcionó” al Madrid no sólo los comentados trofeos nacionales, sino además cinco Copas de Europa, dos subcampeonatos y una Copa Intercontinental. En total Alfredo tomó parte en nueve ediciones de la Copa de Europa, habiendo disputado un total de cincuenta y ocho encuentros, en los que consiguió cuarenta y nueve goles. Stade de Reims –en dos ocasiones-, Fiorentina, Milán y Eintrach, fueron doblegados final tras final por el Real Madrid del mejor jugador de todos los tiempos. En total jugaría con el equipo blanco quinientos diez partidos de los que ganó trescientos cincuenta y cuatro, empató sesenta y seis y perdió noventa, logrando cuatrocientos dieciocho goles. Recibió el Balón de Oro como mejor jugador europeo de las temporadas correspondientes a los años 1.957 y 1.959. Su último partido oficial con el Real Madrid fue el 27 de mayo de 1.964 en el estadio Prater de Viena en la final de la IX Copa de Europa, con resultado favorable al Inter de Milán por dos goles a uno. La siguiente temporada fichó por el Real Club Deportivo Español, despidiéndose definitivamente como futbolista activo en 1.966 en un partido homenaje que disputaron Real Madrid y Celtic Glasgow. Los compañeros de su “última noche” fueron Junquera, Calpe, De Felipe, Sanchis, Pirri, Zoco, Serena, Velázquez y Gento. En el minuto trece, Alfredo Di Stéfano se despojó de su brazalete de capitán para entregárselo a Ramón Moreno Grosso en medio del clamor del Bernabéu. Previamente, el por aquel entonces ministro Secretario General del Movimiento, José Solís Ruiz, le impuso la Medalla de Oro al Mérito Deportivo. Alfredo Di Stéfano se nacionalizó español en 1956 y el 30 de enero de 1957 jugó su primer partido con la camiseta de la selección española, teniendo como rival a Holanda, partido en el que España vence por 5-1, con tres goles de Di Stéfano. Tras abandonar la práctica del fútbol, sigue vinculado a este deporte como entrenador, habiendo dirigido al Elche, Boca Juniors, Valencia, Rayo Vallecano, Sporting de Lisboa, Castellón y Real Madrid, consiguiendo ser Campeón de Liga con el Boca y Valencia. Con el Real Madrid logró cinco subcampeonatos en la misma temporada: Los de Liga, Recopa, Copa del Rey, Copa de la Liga y Supercopa. Una impresionante carrera como jugador y entrenador que en 1.989 es recompensada por el semanario “France Football”, que le elige “Mejor Jugador de Todos los Tiempos”, por delante de Johan Cruyff y Michel Platini, otorgándole el “Super Balón de Oro”. El Real Madrid le concede la Insignia de Oro y Brillantes de la Entidad.
En 1990 es nombrado Asesor de la Presidencia del Real Madrid. La Revista “Don Balón” le nombra “mejor futbolista de los últimos 35 años” (1990). En el año 1991 es nombrado presidente de la Asociación de Ex futbolistas del Real Madrid. Recibe la Medalla al Mérito de la Federación Internacional (FIFA) en 1994, la Medalla al Mérito Deportivo del Ayuntamiento de Madrid (1996) y el Tambor de Oro de San Sebastián (1997). En 1998 la FIFA le premia como a uno de los ocho mejores futbolistas más importantes de la Historia. En 1999 el Diario Marca le concede el Premio Marca Leyenda, y el Consejo de Ministros aprueba un Real Decreto por el que se le concede la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo, que le es entregada por la Infanta Cristina. El 21 de julio de 2000, la Junta Directiva del Real Madrid, presidida entonces por Florentino Pérez, acuerda en su primera reunión tras las elecciones a la presidencia del Club, nombrar a Alfredo Di Stéfano Presidente de Honor del Real Madrid, siendo ratificado por la Asamblea General de Socios el 5 de noviembre de 2000. Una auténtica leyenda blanca. |